Diario de investigación
Durante estos días, hemos realizado una investigación sobre un plato típico de nuestro pueblo, Encinasola, que son las migas marochas. No confundir con las migas extremeñas.
La característica diferenciadora de este plato es la incorporación de la patata y la ausencia de cerdo y otras grasas animales.
Antes esto, la primera pregunta que nos vino a la mente fue, ¿Por qué las migas “Marochas” no llevan cerdo?
Las primera teoría que se nos ocurrió fue que quizás, las bajas rentas de la zona no permitían a los habitantes utilizar un producto de lujo como el cerdo para un plato tan básico.
Pues con esta teoría en mente, comenzamos nuestra revisión de fuentes y encontramos que existe un plato romano con los mismos ingredientes, pan mojado, pero se parecía mas a las gachas que a nuestras migas por lo que seguimos avanzando en su origen y encontramos que el plato tenía origen árabe. Eso explicaba la ausencia de cerdo, pero no la incorporación de la patata, pero nos dio una pista: que la receta tuvo que surgir tras el descubrimiento de América, pero sin alejarse mucho de la reconquista.
A partir de aquí surgieron dos nuevas teorías:
- El plato de las migas llega a la cocina castellana en el norte y se fue desplazando hacia el sur.
- No lleva cerdo ya que cuando llegó al sur, había mayor tolerancia con la cultura musulmana.
Siguiendo estas dos nuevas teorías, descubrimos que el plato más conocido de migas lleva cerdo porque los antiguos cristianos de la península le añadieron cerdo para diferenciarlo del plato musulmán. Esto apoyaba nuestras teorías pero nos encontramos con una sorpresa que daría al traste con todo: El plato no se introdujo en el norte, se introdujo en el sur y avanzó hacia el norte por la transhumancia, por lo que tuvimos que descartar estas teorías e idear unas nuevas:
- A medida que el plato se extiende hacia el norte por transhumancia, este se va modificando y adaptando a los gustos de los habitantes.
Esto se vio corroborado cuando buscamos distintas recetas de migas en distintas partes de España y encontramos de todo:
Migas dulces, migas con pimiento, migas blancas, migas con cebolla, migas caldosas, migas secas, migas hechas en grasa de cerdo, migas con huevo, migas con frutas, migas con café, migas con pescado y una infinidad de recetas más.
Pero sorprendentemente, había un elemento que se repetía muchas veces: Las distintas recetas no solían llevar cerdo.
Por lo que finalmente, hemos descubierto que lo que hace especial a las migas Marochas no es la falta de cerdo sino la adición de la patata y que precisamente las migas más famosas (las extremeñas) son de las pocas que llevan cerdo.
Si quieres disfrutar de unas autenticas migas Marochas necesitaras:
- Aceite de oliva, a poder ser, virgen.
- Pan de hogaza del día anterior. Con pan del día no sale bueno.
- Ajos.
- Patatas.
- Sal.
- Agua.
Y para hacerlas:
- Rebanamos el pan en laminas muy finas.
- Pelamos y cortamos las patatas tipo panaderas.
- Hacemos un corte en los ajos y los freímos sin pelar con las patatas.
- Cuando el ajo y la patata estén tiernos los apartamos y reservamos.
- Retiramos parte del aceite dejando solo el fondo bien cubierto.
- Dejamos enfriar el aceite, mezclamos en un vaso de agua un puñadito de sal y añadimos unas cucharadas de la mezcla en el aceite.
- Ponemos el aceite en el fuego y colocamos las rebanadas de pan en el aceite intercalando rebanada y patata y ajo.
- Regamos la sartén con el agua salada que nos sobró antes y lo dejamos reposar a fuego lento.
- Cuando coja color, le damos la vuelta cual tortilla y empezamos a picar con un cucharon o espátula removiéndolo a la vez.
- Cuando coja color y dore las retiramos y servimos.
Y listo, tradicionalmente estas migas se acompañan con sardinas asadas, aceitunas y naranja.
Después de estas migas, prepara un buen café para la sobremesa y ayudar con la digestión.
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